Metallica

Metallica
MADRID 18 de Enero de 1987
MADRID 18 de Septiembre de 1988
BARCELONA  24 de Septiembre de 1991
SAN SEBASTIAN 13 de Noviembre de 1992
MADRID 22 de Septiembre de 1996
MADRID 15 de Junio de 1999
ZARAGOZA 19 de Junio de 2004
DUBLÍN 11 de Junio de 2006
LISBOA 24 de Junio de 2007
MADRID 31 de Mayo de 2008
KANSAS CITY 25 de Octubre de 2008
MADRID 13/14 de Julio de 2009
LISBOA 19 de Mayo de 2010
MADRID 26 de Mayo de 2012
MADRID 3 de Febrero de 2018
BARCELONA 7 de Febrero de 2018
 

La relación que tenemos con Metallica es casi familiar. Son poco más mayores que nosotros y su música nos ha acompañado siempre, hemos sido testigos muy directos de sus evoluciones e involuciones. Sus conciertos no tienen rival, su música interpretada en directo es apabullante, hasta en sus malos conciertos sales muy cargado de adrenalina. Yo no sé cómo podrán dormir después de cada noche.

Además tenemos mucha suerte, nos gustan las púas personalizadas y Metallica es como para alucinar del repertorio y el esmero que ponen en esos triángulos de plástico.

Sus conciertos siempre han sido muy cuidados en todo lo que les rodea, no solo la música. Ellos mismos son fans y se nota, (casi) siempre con detalles muy personales hacía su público. Ya llevan años haciendo el ‘Met & Greet‘ donde cada día tiene el detalle de poner una sonrisa y dedicar unos segundos a unos fans que levitan delante de ellos, ni me imagino el coñazo que les debe suponer y aún así lo hacen…¡y sin cobrar!…solo ponen como condición ser del club de fans. (Nota: el texto anterior es antiguo, ya sí cobran el Met and Gret).

MADRID 18 de Enero de 1987

         

      

El primer concierto de 1987 estaba recién incorporado Jason Newsted, poco después del trauma de la muerte de Cliff Burton. Gira Masters of Puppets y unos tíos muy jóvenes con mucho que ofrecer. James Hetfield de cada tres palabras decía cuatro o cinco ‘fucks’ y ‘shit’, actitud chulesca y canciones brutales.

A mitad del concierto algún subnormal tiró una de esas bengalas gigantes y cayó al foso…el telón se empezó a quemar. A un metro de unas llamas y sin poder moverse, aplastado contra una valla, se pasa mucho miedo. Kirk Hammet se dio cuenta, avisó al de seguridad que fue corriendo con un extintor y se quedó en un susto. A punto estuvimos de rememorar la historia de Smoke on the waterLars Ulrich ya ponía la bandera de Dinamarca en su batería. La crítica del periódico etiquetándolos de rock sinfónico no tiene desperdicio.

Fijáos en las baquetas de Lars. En esta primera época él todavía estaba influido por otra de sus pasiones: el tenis. Envolvía la empuñadura de las baquetas con esa cinta de redecilla que se usa en las raquetas para tener buen grip. Y esa púa de Hetfield, usada, gastada, decolorida, tiene una antigüedad de casi 30 años. En fin, creo que la voy a poner en una vitrina con un cristal de 20cm delante, como la Gioconda en el Louvre.

MADRID 18 de Septiembre de 1988

Monsters of Rock 1988

            

1988 en un festival, gira de …And justice for all. Más de lo mismo en menos tiempo sin su escenario ni luces. Siempre he notado una notable diferencia entre los conciertos de escenarios inmensos con miles de personas delante con el set de luces y escénico de cada grupo, con Metallica se acusa especialmente. Aunque ellos tocan igual, no es lo mismo, sus escenarios e ideas siempre acompañan a su música y están muy estudiados. Se tomaron una coñita interpretando una versión distorsionada de Run to the Hills de las estrellas de la noche, como en Garage Days pero más larga. 

BARCELONA  24 de Septiembre de 1991

Monsters of Rock 1991

En Monsters of Rock tocaron de día y deslució un poco, es la primera vez que vi esa doble valla que divide el foso en dos. Nos la saltamos medio estadio, ahora sería impensable.

SAN SEBASTIAN 13 de Noviembre de 1992

         

         

En los conciertos de principios de los 90 empezaban con Enter Sandman…era increíble. Estaban el el cenit de su éxito y se notaba, más chulos y arrogantes que nunca, sobre todo Hetfield, todos de negro, todo de negro. 

En San Sebastian empezaba el concierto con un pequeño documental, que rodaba un equipo cada día de la ciudad donde tocaban, empezaba con unos títulos de crédito con el nombre de la ciudad con la tipografía de las letras del grupo. Al final del documental una cámara se metía en su vestuario y ellos mientras se vestían saludaban y decían algo a los fans, era multimedia de verdad antes de que existiera la palabrita. Es decir, pagaban a un equipo de rodaje y edición de vídeo que les acompañaba toda la gira para ofrecer algo más a sus fans.

Escenario gigante, ellos corriendo por todas partes. Como estaban hartos de la piratería, dejaban que desde un sitio concreto del pabellón, que no estaba mal, la gente grabara lo que le diera la gana. Y ahí estaba el famoso Snake Pit para los fans más afortunados.

MADRID 22 de Septiembre de 1996

         

      

          

En 1996 y 1999, época Load se notaba el mal rollo. Es verdad que ahora tenemos mucha información, todos hemos visto Some kind of Monster, pero era evidente que algo iba mal. El cambio de imagen olía a estilismo contratado y a ser ‘cool’ (ellos lo niegan, parece que de repente se les ocurrió a los cuatro cortarse el pelo y fumar puros…) y su actitud era como de estar allí sin querer estarlo, excesivamente serios.

MADRID 15 de Junio de 1999

Festimad 1999

En el Festimad 1999 había dos calvos culturistas guardaespaldas a cada lado del escenario, James de muy malas maneras les dijo un par de veces que miraran al público y no a él, un feo detalle no por los calvos, parecía que quería marcar mucha distancia con su público. El único que parecía un poco más feliz era Jason con sus zapatos rojos.

ZARAGOZA 19 de Junio de 2004

Ya en el Siglo XXI y con Robert Trujillo la cosa empezó a cambiar y vino la época del buen rollito, de la ‘Metallica family’ de las desintoxicaciones, las paternidades y del intercambio de energía auténtico que tanto dice James. Caras y actitudes relajadas y sonrientes de los cuatro o de sentimiento auténtico, parece que disfrutan lo que tocan y así lo transmiten. Menciones y alabanzas a sus teloneros y miles de púas y de regalos a los fans, tirándolas literalmente a puñados, ya se ha convertido en una ceremonia de final de concierto. Trujillo aparte de excelente bajista parece que equilibra un poco la lucha de egos que debía haber allí, además le dejan componer y estar acreditado en los discos. Todos felices.

En Zaragoza 2004, la única vez que he oído algo en directo del olvidable St. Anger, recordando el concierto está claro que era una época de transición, de adaptación entre ellos. Es la primera vez que vi al final del concierto a los cuatro diciendo unas frases personales de agradecimiento, Trujillo en castellano.

DUBLÍN 11 de Junio de 2006

      

En Dublín 2006 Jerry Cantrell de Alice in Chains salió a interpretar con ellos Nothing else Matters y después todos le cantamos el cumpleaños feliz a la hija de James que andaba por allí (de hecho se ven a sus hijos muchas veces en el backstage de los conciertos). La última canción fue Whiskey in the jar de Thin Lizzy, la única vez que la he oído en directo, todos los dublineses cantándola como un solo hombre menos yo que no me sabía la letra. Esta mini gira era la conmemoración de 20 años del disco Master of Puppets, tocando el disco entero en el orden original. Una gozada.

Para acceder a la barra y pedir una cerveza había que pasar un control como el de un aeropuerto, el tema del alcohol a menores allí se lo toman muy en serio. Todo lo contrario al concierto de Lisboa de 2007 donde ¡solo se podía beber cerveza!, no había otra cosa por ser el patrocinador del concierto una marca de cerveza…

LISBOA 24 de Junio de 2007

   

El personal de seguridad portugués del foso solo se les podía clasificar de cutre-impresentables. Riéndose de la gente de primera fila por el calor y sin ofrecer agua, actitud de machitos…lo contrario a ser un profesional de seguridad. Un miembro del staff de Metallica vio la situación y les obligó a repartir agua en las primeras filas…lo hicieron de muy muy mala leche. Gentuza. Iban cogiendo todas las púas que caían al foso…¡para vendérselas a los fans!…yo vi como alguno desesperado se echaba la mano a la cartera para pagar lo que les pedían….Menos mal que estaba por allí un tío que había ganado un concurso o algo así y era el fan número 1 de Metallica, hasta James lo mencionó, y tenía derecho a estar en el foso el tiempo que quisiera, el tío más majo del mundo, recogió todas las púas y nos las dio a los que estábamos en primera fila.

También estaba Ross Halfin y su ayudante, fotógrafo oficial del grupo y habitual en el foso, le he visto muchísimas veces currando. Casi todas las fotos que habéis visto buenas de Metallica desde el principio de los tiempos son suyas. 

MADRID 31 de Mayo de 2008

Electric Festival

      

KANSAS CITY 25 de Octubre de 2008

          

Un padre que iba con su hijo adolescente le ofreció al que tenía delante y a mi lado un fajo de dolares para dejar a su hijo en primera fila. No aceptó el dinero y dejó al chaval.

Primer concierto (tercero de la gira) que vi de la gira Death Magnetic, iban a tope. Observar el reverso de la púa, pone ‘K.C.’, de Kansas City. Es decir, en cada ciudad por la que tocaban tenían una púa personalizada con el nombre de la ciudad. Acojonante. Unos meses después cuando llegaron a Madrid, andaba como loco por la púa que pusiera ‘Madrid’, pero no pudo ser, fue una deferencia que se permitieron solo en las ciudades americanas. Ahora en internet alguno vende la colección de púas completas de esa gira, con todos los nombres de las ciudades donde tocaron, el precio esta por encima de 1000$. Será una extravagancia que me permitiré si me toca la lotería algún día….

MADRID 13/14 de Julio de 2009

        

          

LISBOA 19 de Mayo de 2010

          

Todos los conciertos de la gira de Death Magnetic han sido fantásticos. Conexión total con el público y escenario diseñado para estar cerca, para ver nuestras caras, variando repertorio cada noche. El público ya es multi generacional: padres, hijos y hasta nietos oyendo Creeping Death todos juntos. Contacto visual directo a los ojos para toda la primera fila de todos ellos, un buen rollo que parece real y contagioso.

Personalmente me parece más acorde con su música su actitud de los ochenta y principio de los noventa, pero está bien que en un concierto de tu grupo favorito estés para disfrutar e intercambiar la famosa energía y no estar pendiente del macarra de turno.

MADRID 26 de Mayo de 2012

Sonisphere 2012

          

        

La apoteosis llegó en 2012 y la recreación del Snake Pit de 20 años atrás. El tantas veces antipático James se deja manosear por todo el que quiera tocarle, vestido con un chaleco roto lleno de parches con sus grupos favoritos como Saxon y Judas Priest, como cualquier adolescente de los ochenta. Había monitores en el suelo por todas partes con la letra de las canciones. Se ve que James todavía no las ha memorizado. En dichas pantallas salía hasta los ‘oeeh – oeeh’ que tenía que gritar y cuando hacerlo…lo escribían como ‘Helfield-ism’…algo así como ‘Hetfieldmos’.

En esta gira tocaban entero el Black Album y finalizan como casi siempre con el clásico Seek and Destroy, en la que ¡casi se equivocan!, (se puede ver en el vídeo). Después de haberla interpretado miles de veces es reconfortante ver que no son autómatas programados y que les puede pasar lo que a cualquiera. En esta canción los roadies lanzan un montón de pelotas negras de goma para jolgorio del público.

MADRID 3 de Febrero de 2018

    

 

Un año después de poner las entradas a la venta, llegaron a Madrid. Había muchos tipos de entradas, dependiendo de lo que pagaras tenías diferentes tipos de privilegios: visitas a un museo, entrada prioritaria, algún detalle de merchandising, una cena… Antes de llegar no nos creíamos que se fuera a cumplir con la variedad de tipos que había y que iba a haber un descontrol a la española. Pero la organización sí que lo cumplió con rigor, respetando los privilegios del dinero que cada uno había pagado. Eso sí, extrema seguridad: entre cuatro y cinco cacheos, comprobación de entrada y DNI. Nunca habíamos visto una cosa igual, tal como están los tiempos tampoco nos parece mal.

Metallica… siguiéndolos desde hace treinta y pico años y todavía ofreciendo lo suyo y todavía entreteniendo. En esta parte de la gira europea para locales medianos del Worlwired Tour de su último disco Hardwired to Selfdestruct, el escenario es pequeño y bajo, en el centro del recinto y en forma de cuadrilátero. Batería en el centro que se va moviendo para que a Lars le podamos ver desde todos los ángulos, micrófonos por todas partes y ellos moviéndose como electrones. En resumen, perfecto para ver desde cualquier sitio del recinto, sobre todo desde donde nos gusta: En Primera Fila. El juego de luces más que simple y genial, unos cubos colgados que subían y bajaban donde se proyectaban imágenes pre grabadas que acompañaban a alguna canción o imágenes suyas con cámaras fijas, no había equipo de vídeo (ver foto donde James enseña la púa de la ciudad donde tocan). Menos pirotecnia y explosiones que en otras giras y pocas luces muy bien diseñadas.

Y las canciones de Metallica… alternaban las nuevas del último disco con clásicas de toda su carrera, hay unas canciones fijas en cada concierto y otras que van cambiando. La tercera canción que interpretan es Seek and Destroy, que desde hace años era con la que cerraban todos sus conciertos. Al tocarla en ese momento ya nos tenían ganados, emoción a patadas. Muy curioso como esta canción de ritmo y temática tan agresivas, lo que provocó en la mayoría del público fue una sonrisa, como niños viendo fuegos artificiales. Hay bajones que se notan y que ellos deben notar, en su último disco hay (malas) canciones que cuando las interpretan la intensidad baja y mucho. Confusion, Halo on Fire no son buenas canciones y en directo no ganan nada, mirabas a tu alrededor y la actitud general era de ‘me aburro’. Pero viene lo bueno en seguida con For whom the bells toll, Sad but True, One… En Now that we are dead salen unos cubos del suelo con las imágenes de esas caras de la portada del último disco y los cuatro se ponen a dar porrazos percutivos con mucho énfasis. Y el final con Enter Sandman de lágrima. Muchos recuerdos a Cliff Burton en fotos e imágenes proyectadas y… en el solo de bajo de Trujillo, que es Anesthesia pulling teeth tocada más rápida si cabe. Algo innecesario, podía haber hecho su solo de bajo con todos los recursos que tiene como músico y no reproducir un solo de bajo muy personal que tiene ya casi cuarenta años de vida.

Y los miembros de MetallicaRob, Kirk, James y Lars. Trujillo bromeaba con Hetfield llamándole ‘Jaime Hetfield‘. Todos tienen cincuenta y tantos, James nos recordó que el más viejo es Kirk. No se les puede reprochar casi nada, hacen un fantástico show contando con su audiencia. No siempre ha sido así, a mitad de los 90 se quedaban en su metro cuadrado de espacio y de allí no se movían ni tenían demasiado detalles, ahora no se les echa de menos, se recorren el cuadrilátero muchas veces mirando a los ojos a casi todos los que estamos, hacen bromas, sacan a niños al escenario (repito: ¡sacan a niños al escenario! ¿alguien se acuerda cuando lo único que decía Hetfield era ‘Fuck’, ‘Shit’, ‘Piss’ entre eructos?). Transmiten lo que venden y a ratos uno hasta se cree lo de la ‘Metallica Family‘ de las narices, que al final va tener algo de verdad, como pasaba con Grateful Dead o con Phish, salvando las habituales distancias.

Uno que cree estar de vuelta de todo, llega este concierto y encontramos novedades que te hacen pensar (¡sorpresa!) que no estás viendo lo de siempre y que no has tirado el dinero. En Moth into the flame salen decenas de drones iluminados simulando ‘moths’ que revolotean por el escenario creando un efecto sorprendente. Todo controladísimo, ni uno se cae al público ni se choca. Y lo mejor, en un momento el concierto se quedan solos Trujillo y Hammet, el primero se acerca al micrófono y nos dice: ‘¡vamos a cantar una canción de Obús!’ ¿Perdón? Pues sí, con sus chuletas en el suelo con la letra y las notas, poniéndose de puntillas para llegar al micrófono, tocar y cantar, interpretaron el Vamos muy bien ante la perplejidad de todos. Dos días después en Madrid tocaron Los rockeros van al infierno de Barón Rojo. Es decir, en cada concierto que tocan dónde toquen, se aprenden una canción representativa de la ciudad, y la tocan una sola vez. Guau. Si estaba por ahí Fortu fibrilaría.

Los detalles que nos gustan: Lars bebe Perrier en un vaso donde le echan los hielos exactamente en el momento que empieza el concierto, cambia de baquetas casi en cada canción, aunque no las rompa; tiene una especie de tienda de campaña en el foso donde se mete de vez en cuando a descansar o a a lo que quiera hacer, aparte de su técnico de batería y su seguridad tiene un asistente personal pendiente de todo lo que necesite. Kirk lleva las uñas pintadas de negro y cambia de guitarra en cada canción, luciendo sus ESP personalizadas con sus películas y personajes de terror favoritos. Rob que casi no utilizaba púas, definitivamente no las usa.

Es verdad que Metallica hace muchos años que antes que un grupo es una empresa, con clientes y cuenta de resultados. Es verdad que el precio de las entradas es desmesurado, sobre todo las que contemplan algún privilegio. Es verdad que a veces es agobiante la seguridad, desde que entras hasta que sales. Pero también es verdad que estos tíos tienen unos detalles que no tiene NADIE. Dieron 1 € de cada entrada vendida en Madrid, 30.000 € en total, a una ONG española, calderilla para ellos sin duda, pero nadie lo hace. En la despedida Lars va pormenorizando y recordando todos los conciertos que ha hecho en la ciudad, en un momento del concierto proyectan en los cubos las entradas de estos conciertos, casi todas en este post. No me cabe duda de que no se acordará de todas las ciudades y de sus conciertos, pero tiene el detalle de preguntárselo a alguno de sus asesores y decirlo, cosa que no hace ningún músico de ningún estilo, menos en el mundo del rock. Lo que está escrito antes: en cada ciudad preguntan a alguien qué canción es representativa de la misma, se la aprenden y la tocan. Una chorrada que no hace nadie y me parece un detallazo. Y las púas. Personalizadas por concierto, con diferentes motivos en el anverso y la fecha y la ciudad en el reverso. En Madrid que hubo dos conciertos, dos púas diferentes, aparte de las suyas tradicionales. Un detalle increíble que no tiene absolutamente nadie. Las tiran a puñados, yo creo que las dos o tres primeras filas se llevan una púa exclusiva del concierto que acaba de ver. Antes de irse James se va agachando y arrodillando y dando al público las que han quedado por el escenario. Eso no lo hace nadie.

¿Pasión adolescente de fan? Pues sí, bendita sea, en caso contrario nos quedaríamos en casa jugando al domino. We’re off to never-never land.

BARCELONA 7 de Febrero de 2018

   

 

Cuatro días después del concierto de Madrid tuvimos la suerte de volver a ver el concierto de Metallica en Barcelona, con una ubicación similar En Primera Fila. El show era prácticamente idéntico, es evidente que es un espectáculo muy ensayado y todo el equipo sabe lo que tiene que hacer de forma rutinaria. Variaban las canciones: Breadfan, Through the never, Memory remains y algún que otro detalle; las luces y las imágenes en los cubos eran las mismas.

Un detalle técnico que no aprecié en Madrid es cómo funcionan sus monitores frontales. Me explico, la audiencia a cualquier concierto escucha la música por los amplificadores generales que están detrás de los músicos o de cara al público, pero los músicos se escuchan a sí mismos por sus monitores, que miran hacía ellos y están diseñados para que no los escuche el público sino quien esté encima del escenario o si estás muy cerca de los mismos. En el caso de Metallica es así, por las características del escenario con tantos micrófonos y ellos sin sitio fijo, hay un montón de monitores en cada vértice y en cada mitad de los lados del cuadrilátero. Estos monitores están ‘en pausa’ y se activan y empiezan a sonar cuando ellos se acercan, no están todos funcionando a la vez, de forma inalámbrica ellos llevarán algún sensor que activa el monitor correspondiente por proximidad cuando se acerquen al lado del escenario donde estén. Lo pudimos percibir los que estábamos muy cerca porque de repente la guitarra o el bajo empezaba a sonar mucho más alto y mucho más nítido, te dabas cuenta que ese sonido iba y venía según sus movimientos. Fascinante.

Como escribíamos en el concierto de Madrid, en cada ciudad por donde pasan se aprenden una canción representativa de la misma y la tocan Trujillo y Hammet. En Barcelona Rob se acercó al micrófono y anunció: ‘vamos a tocar una rumba metalera’ con su imposible acento mejicano-californiano. Y lo hicieron, nada menos que Un muerto muy vivo de Peret (sí, habéis leído bien). Casi todos los asistentes cambiamos la expresión de asombro a de descojono. Impagable oír cantar a Trujillo eso de ‘No estaba muerto no no… chévere, chévere… estaba de parranda ♪’, con Kirk Hammet a su izquierda con una guitarra acústica intentando seguir esta imposible canción para un heavy californiano. Faltaba Hetfield de palmero en plan Los Chichos.

Hetfield parecía sincero cuando recogió un cartel con la leyenda de ‘Metallica saved my life’… ‘Mine too’ dijo sin coñita y con algo parecido a emoción no fingida. Más niños en escena (noooo!) con una especie de encuesta para saber cuál es el niño más niño en la audiencia. Los cuatro de nuevo mirando a los ojos de sus fans y tomándose su tiempo, me encanta que hagan eso, uno se queda con la ilusión de que tocan para ti.

En este y en todos los conciertos grandes pasas muchas horas en una cercanía física y un contacto casi total con las seis o siete personas que te rodean, con los que están como tú allí esperando a que empiece el concierto. Casi siempre se entablan conversaciones, situaciones y relaciones especiales, acabas contando y escuchando la vida de cada cual o las historias de conciertos. En este concierto estaba al lado de una pareja que habían venido desde Málaga y ella le iba a pedir matrimonio a él durante Nothing else matters. Una pareja de amigos, guatemalteco y mexicano se conocieron en el concierto de Lisboa, habían ahorrado y se habían venido a Europa a seguirles en esta parte de la gira por todas las ciudades que les daba su presupuesto. A mi lado había una chica que tiene un amigo en Argentina, el amigo vio a Metallica en su país hace más de 20 años. Esta chica se tomó la molestia de transmitirle en directo con su móvil el concierto casi entero al amigo Emiliano, que así me enteré que se llamaba, desde Barcelona hasta Buenos Aires en retransmisión exclusiva desde primera fila. A Emiliano, que ya estaba en sus cuarenta y tantos, se le saltaban las lágrimas de emoción. A los que nos enteramos de esta historia y le veíamos la cara en el móvil, también.

Más púas personalizadas de las que tuvimos suerte de pillar como siempre con esa mezcla de suerte y de estar en el lugar adecuado. Se observa que hay púas con fechas y ciudades a las que no asistimos, entendemos que son las que los técnicos van encontrando por los suelos las meten en el saco para el siguiente concierto y las vuelven a regalar al público. Para los más puristas, en cada micrófono desde hace años hay seis púas ‘Metfield‘ que va usando  James, dos de las personalizadas por ciudad que nunca he visto que usen hasta el final que las regalan a la audiencia y una verde con la firma en relieve de Hammet.

Otro detalle de fan-absurdo-infantil-imposible-de-contar-fuera-de-este-foro. La primera vez que se acercó Hetfield donde yo estaba se me quedo mirando unos segundos, me guiñó el ojo y me saludó. ¿Me reconocería del concierto de Madrid de cuatro días antes y tuvo ese detalle conmigo? ¿O del concierto de 1987? ¡¡¡Síiiiiii!!! ¡Te quiero tanto James Hetfield!

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